La iglesia de Santa María de Iguácel 😮 ⛪️ «la felicidad del cielo»

Escondida en el fondo del valle de la Garcipollera, la Iglesia de Santa María de Iguácel emerge entre praderas, pinos y montañas como un puente entre lo terrenal y lo divino. Su nombre lo revela: Iguácel significa literalmente “felicidad del cielo”.
HISTORIA
Iguácel es la primera muestra del románico europeo en el Alto Aragón. La iglesia de Santa María de Iguácel comenzó a construirse entre los años 1.040 y 1.050 por orden del Señor Galindo y fue financiada por Doña Urraca y el Conde Sancho, tutor del rey Sancho Ramírez.

Como ya hemos mencionado, Iguácel significa «la felicidad del cielo», tras la “transformación” de su primer nombre Iuozar en Iguácel. Se mantiene la misma idea, la presencia de La Madre (el sol que ilumina, que da felicidad) y el cielo (lugar de contemplación, de gloria) pero se expresa con nuevas palabras: hay transformación morfológica, que no semántica.

Fue también lugar de peregrinación y monasterio benedictino. La ocuparon monjes benedictinos, comunidad establecida por su fundador el Conde D. Sancho. Después fueron trasladados al monasterio de San Juan de la Peña en el reinado de Pedro I (inicio del XII), y entonces fue ocupada por una comunidad de religiosas bernardas, que posteriormente se trasladaron a Cambrón.

CÓMO LLEGAR
A Santa María de Iguácel, se encuentra en el fondo del hoy deshabitado valle de la Garcipollera, se accede desde Castiello de Jaca.
Una pista forestal nos adentra en el valle (recomendamos uso de todo terreno) hasta su cabecera, donde está la iglesia.
DESTACA
La restauración llevada a cabo en el 1976, puso de manifiesto las magníficas pinturas murales en el ábside, datables en el S. XV.

La reja románica de forja y la Virgen titular, ambas del XII, se guardan en el Museo Diocesano de Jaca.

El 2º domingo de Julio se celebra peregrinación de los antiguos habitantes del valle, regresando la Virgen a su templo en esa fecha.
VISITAS
Durante el verano, el interior de la iglesia puede visitarse mediante entrada y solo utilizando el transporte habilitado para ello. Fuera de esta temporada, el acceso al interior no está permitido, pero el entorno y la belleza del lugar hacen que la excursión merezca la pena igualmente.
Fuente: www.romanicoaragones.com y http://iberiasegunmascaray.es

