Yacimiento arqueológico de Labitolosa 🏺🏛️ ciudad hispanorromana

Hay lugares que la historia entierra durante siglos y que, cuando salen a la luz, te dejan sin palabras. Labitolosa es uno de ellos. Una ciudad hispanorromana completa que permaneció oculta bajo bancales de cultivo en La Puebla de Castro, esperando a que alguien la redescubriera.
Desde 1991, las excavaciones de la Universidad de Zaragoza y la Universidad de Burdeos han ido desvelando los secretos de este enclave que fue una ciudad importante en la vertiente sur de los Pirineos centrales hace dos mil años.

El misterio de una ciudad olvidada
Lo curioso es que Labitolosa no aparece en las listas de Plinio el Viejo cuando describe las ciudades romanas de la zona. Apenas se conocía su existencia por referencias mínimas en documentos antiguos. La ciudad se olvidó completamente, pero la tradición popular mantuvo vivo su recuerdo hasta que las excavaciones confirmaron que ahí había algo importante.

De poblado ibérico a municipio romano
La zona ya estaba habitada por los ilergetes antes de la llegada de Roma. Pero fue a finales del siglo I a.C. cuando Labitolosa se fundó como ciudad, y entre finales del siglo I y la primera mitad del siglo II d.C. cuando alcanzó su esplendor al convertirse en municipio latino.
Labitolosa ocupaba unas 12 hectáreas en una ubicación estratégica: buenas terrazas para agricultura y ganadería, excelentes comunicaciones y acceso al río Ésera.

La Curia: donde gobernaba la ciudad
Uno de los edificios que existieron fue la Curia, donde se reunía el Ordo Decurionum, el consejo que gobernaba la ciudad. Lo más fascinante son las inscripciones que se conservan in situ en los pedestales donde estaban las estatuas de los personajes importantes. Aunque las estatuas se perdieron, estos textos nos cuentan quiénes fueron los primeros ribagorzanos de los que sabemos sus nombres: Marco Clodio Flacco (que llegó a caballero romano), su esposa Cornelia Neilla, Lucio Aemilio Attaeso…

Las Termas: lujo y tecnología romana
El yacimiento de Labitolosa nos dice que esta ciudad tuvo dos termas públicas. Las Termas I (primera mitad del siglo I d.C.) son un ejemplo único de ingeniería, y se encuentran en un buen estado de conservación, lo que la convierte en un ejemplo excepcional del funcionamiento de unas termas romanas.
Las Termas II (finales del siglo I d.C.) son más modernas y presentan mejoras funcionales. Ambas convivieron durante más de un siglo, señal de una ciudad próspera.

Un yacimiento que sigue vivo
Algunos de los hallazgos de Labitolosa están en el Museo de Huesca. Las excavaciones continúan cada año desvelando más secretos sobre cómo vivían los habitantes de esta ciudad pirenaica.
El yacimiento es visitable con estructuras que protegen los restos y permiten comprender la magnitud de los edificios originales. La Curia y las Termas I son accesibles y ofrecen una experiencia única.
Información práctica:
📍 La Puebla de Castro (Huesca)
📞 Ayuntamiento: 974 545 003
✉️ aytolapuebladecastro@aragon.es
🌐 www.lapuebladecastro.es
♻️ Respeta el patrimonio. Estos vestigios han sobrevivido dos milenios.

Fuentes: