⚔ Ruta medieval por Ribagorza: los castillos y pueblos mejor conservados 🏰⏳

Montañana. Fotografía de rrnavero

La comarca de Ribagorza es un tesoro para los amantes de la historia y la arquitectura medieval. Sus paisajes albergan pueblos y castillos que han resistido el paso del tiempo, ofreciendo una ventana al pasado. Hoy te proponemos una ruta para descubrir algunos de los enclaves medievales mejor conservados de la región.

Itinerario: Graus – El Mon de Perarrúa – Fantova – Lascuarre – Luzás –Viacamp – Montañana – Benabarre

Distancia aproximada: 130.8 Km

Duración aproximada: todo el día o posibilidad de dos días

GRAUS

Conocida como la “muy antigua y muy noble villa”, es la capital de la Ribagorza y conserva un casco histórico con un marcado carácter medieval. A lo largo de los siglos, ha sido testigo de importantes acontecimientos, como su conquista por Sancho Ramírez en 1083, la predicación de San Vicente Ferrer en 1415 y la vida de Joaquín Costa, gran pensador y reformista, que murió en esta villa en 1911.

Su trazado urbano refleja claramente su desarrollo medieval, con calles estrechas y porticadas que conectan las diferentes plazas y rincones de la localidad. Un paseo por Graus es un viaje en el tiempo, donde cada calle y edificio cuenta una parte de su historia.

Los imprescindibles de Graus:

  • Museo de Iconos Virgen de la Peña: Un sorprendente museo que alberga una colección de iconos religiosos.
  • Plaza Mayor de Graus: Una de las más bonitas de Aragón, rodeada de edificios históricos con coloridos frescos.
  • Basílica de la Virgen de la Peña (siglo XVI): Situada en lo alto de un promontorio, esta iglesia combina elementos góticos y renacentistas y ofrece unas vistas espectaculares de la localidad y el entorno ribagorzano.

Si tienes más ganas de descubrirla, aquí te dejamos más información sobre qué no deber perderte en Graus >

Graus de top100aragon.com

 

EL MON DE PERARRÚA

Sobre una colina con vistas privilegiadas del valle del Ésera, el castillo de El Mon de Perarrúa se alza como testigo de siglos de historia. Construido en el siglo XI, esta fortaleza fue clave en la defensa del territorio frente a las incursiones musulmanas. Su torre altomedieval, que originalmente tenía cuatro alturas, formaba parte de un complejo sistema de murallas y accesos estratégicos que han perdurado hasta nuestros días.

Para llegar al castillo, primero se cruza el puente medieval de Perarrúa, del siglo XII, y desde el pueblo una pista señalizada permite ascender fácilmente hasta la fortaleza. Aunque es accesible en coche, se recomienda hacer el recorrido a pie para disfrutar del entorno. En su interior, se pueden recorrer los restos de la torre y las murallas, además de un mirador con panel interpretativo que ofrece una panorámica excepcional del valle.

Fotografía de Turismo Ribagorza

 

FANTOVA

El Castillo de Fantova domina el valle desde una altura y lugar estratégicos. Documentado desde el 961, fue un sitio clave del Condado de Ribagorza, reconstruido tras incursiones musulmanas con influencia lombarda.

Su elemento más destacado es la torre cilíndrica del siglo XI, junto a la ermita de Santa Cecilia, peculiar por sus dos ábsides, uno con función defensiva. También se conservan tumbas antropomorfas excavadas en la roca, restos de murallas y una cisterna. Tras su restauración, es un lugar ideal para disfrutar de espectaculares vistas.

Para llegar al castillo, el acceso está señalizado desde La Puebla de Fantova, en el municipio de Graus. Se puede llegar en coche hasta una explanada a 300 metros del castillo, tras lo cual hay que continuar a pie o en todoterreno. Un panel interpretativo en el lugar ayuda a comprender la historia de esta imponente fortaleza medieval.

Fotografía de Turismo Ribagorza

LASCUARRE

Lascuarre es un pueblo con un marcado pasado medieval, reflejado en los restos de sus murallas, castillo y ermitas románicas. Su trazado urbano y la presencia de construcciones defensivas evidencian su importancia en la época.

Uno de sus mayores símbolos es la Torre de los Moros o Castell des Moros, una construcción datada en la baja Edad Media o siglo XVI. Aunque su nombre sugiere un origen musulmán, realmente se edificó tras la dominación islámica. Su estratégica ubicación permitía vigilar el valle del Isábena, controlando accesos desde Roda de Isábena y la Sierra de Laguarres.

Actualmente, cuenta con pasarelas y escaleras metálicas que permiten subir a sus niveles superiores y disfrutar de un mirador con vistas panorámicas. Se puede llegar en coche hasta 200 metros antes de la torre, continuando a pie por un sendero señalizado.

Torre de los Moros. Lascuarre. Fotografía de Juan Malu en Wikilock

LUZÁS

Luzás, pueblo situado al pie del cerro donde se levanta el conjunto fortificado. En el acceso se ve una de las torres circulares que cerraban el recinto amurallado. En el centro de este recinto está la soberbia Torre Albarrana, con una planta cuadrangular al interior y pentagonal al exterior.

Cuenta con otras estancias, como una pequeña capilla castrense y un retrete. Esta fortificación une la función de palacio-residencia a los fines militares. Probablemente fue levantada por el Conde de Ager Arnau Mir, colaborador del rey aragonés Ramiro I en la conquista de esta zona.

La torre es visible desde la distancia y se accede a pie desde el centro de Luzás, donde un panel interpretativo explica su historia. Aunque el interior no es visitable, su silueta recortada contra el paisaje sigue siendo un símbolo del pasado medieval de la Ribagorza.

Fotografía de Turismo Ribagorza

VIACAMP

El castillo de Viacamp se alza sobre un cerro con su imponente torre cilíndrica del siglo XI. Construida en un lugar estratégico, esta fortaleza formaba parte del sistema defensivo del Condado de Ribagorza, vigilando el territorio frente a incursiones musulmanas.

La torre, de cuatro plantas, presenta elementos defensivos característicos: sus dos primeras plantas son ciegas, dificultando el acceso, mientras que la superior cuenta con matacanes y cadalsos de madera para la defensa exterior. En su interior, una hornacina era utilizada para la protección divina en momentos de asedio.

Junto a la torre, se encuentra la Iglesia de San Esteban, que en época medieval estuvo bajo la advocación de San Miguel y hoy alberga el Centro de Interpretación de las Torres Vigías de la Ribagorza. El recinto cuenta con paneles explicativos y un mirador con vistas privilegiadas del entorno.

El acceso es sencillo, con aparcamiento junto a la Iglesia de Nuestra Señora de l’Obac. Desde allí, un sendero señalizado conduce en apenas cinco minutos hasta la explanada del castillo, permitiendo descubrir de cerca esta atalaya que desafía el paso del tiempo.

Fotografía de Turismo Ribagorza

MONTAÑANA

Continuamos con Montañana, una localidad que parece suspendida en el tiempo, ofreciendo una auténtica inmersión en la Edad Media. Declarada Conjunto Histórico-Artístico en 1984, Montañana conserva intacta su esencia medieval, reflejada en su arquitectura y trazado urbano.

Los orígenes de Montañana se remontan nada más y nada menos que al siglo X. A lo largo de los siglos, la localidad fue ganando importancia, especialmente entre los siglos XIII y XV, periodo en el que se consolidaron muchas de las estructuras que hoy podemos admirar. Pasear por sus calles empedradas, atravesar pasadizos y contemplar sus edificaciones de piedra es transportarse a una época donde la vida giraba en torno a fortalezas y templos.

Fotografía de Javier Vecino www.flickr.com/photos/jvecino/37210104975/in/photostream/
Montañana. Fotografía de rrnavero

BENABARRE

Finalizamos nuestra ruta en Benabarre, una villa que conserva su trazado medieval, con calles que serpentean alrededor de su castillo-palacio, situado en lo alto de un cerro con vistas estratégicas sobre el territorio. Su origen se remonta a finales del siglo X o principios del XI, cuando la zona estaba bajo dominio musulmán. Tras ser conquistada por Ramiro I de Aragón en 1058, se construyó una fortaleza cristiana en la frontera, reforzando la defensa del incipiente Reino de Aragón.

El castillo conserva elementos de su pasado, como la cisterna excavada en la roca y restos de su muralla perimetral. Durante la Edad Media, la población creció y la iglesia original, de estilo románico, fue sustituida por la Iglesia de Santa María, de la que hoy solo se conserva parte de la estructura gótica. Su legado sigue vivo y se puede visitar el interior del castillo, recorriendo sus muros y disfrutando de unas impresionantes vistas de Benabarre y su entorno.

El acceso al castillo está señalizado desde el casco antiguo, y se puede llegar en coche hasta las proximidades. Para más información sobre visitas y horarios, se recomienda consultar la Oficina de Turismo de Benabarre. También puedes adquirir tus entradas aquí.

Castillo de Benabarre. Fotografía de Foto de Francisco J. Alvarez http://bit.ly/2tGxRFW

 

Ribagorza es, sin duda, un destino imprescindible para los amantes de la historia y el patrimonio. Cada castillo y cada pueblo cuentan su propia historia, esperando ser explorados por aquellos que buscan un viaje diferente, lleno de magia y tradición. ¿Te animas a descubrirla? 🏰✨

 

Fuente: Turismo Ribagorza