Arte mudéjar en Los Monegros: un viaje entre torres e historia ☪️🌵

Si hay algo que hace especial a Los Monegros, además de sus paisajes desérticos y su historia llena de leyendas, es su increíble patrimonio mudéjar. Este estilo arquitectónico, mezcla de influencias cristianas y musulmanas, dejó su huella en pueblos de toda la comarca, sobre todo en iglesias con torres impresionantes y detalles en ladrillo que cuentan siglos de historia.
Recorremos algunos de los rincones más representativos de este arte, donde cada pueblo esconde una joya arquitectónica digna de descubrir.
PERDIGUERA
En Perdiguera, la protagonista es la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, construida en 1496 y ampliada en el siglo XVIII. Su torre de ladrillo, de varios cuerpos, es un buen ejemplo del estilo mudéjar aragonés, con detalles geométricos que decoran la parte superior. En el pueblo también destaca su ayuntamiento neomudéjar, una muestra de cómo este estilo siguió presente incluso siglos después.

LECIÑENA
La Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción de Leciñena mezcla el gótico y el mudéjar en un edificio de piedra con una impresionante torre de ladrillo. Esta torre, del siglo XV-XVI, esconde en su interior una escalera que gira alrededor de un machón central, una técnica arquitectónica propia del arte islámico. El último cuerpo del campanario, más sobrio, fue añadido en el siglo XVIII.

ALCUBIERRE
Nos dirigimos ahora a Alcubierre, lugar de nacimiento del bandido Cucaracha. La población que da nombre a la sierra cuenta con una de las más bellas torres del Mudéjar aragonés en la Iglesia de Santa Ana, un ejemplo de cómo se fusionaron diferentes estilos arquitectónicos con el paso del tiempo. Su torre campanario, de ladrillo decorado, muestra la huella mudéjar en un edificio que mezcla el gótico y el renacimiento. Si visitas este pueblo, no te pierdas las vistas desde su mirador, perfecto para contemplar la inmensidad de la Sierra de Alcubierre.

POLEÑINO
La Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción de Poleñino es la siguiente parada. Su nave principal es de estilo gótico tardío, pero su torre campanario es una obra maestra del mudéjar aragonés. Con una base de piedra y tres cuerpos de ladrillo, es un mirador natural para las cigüeñas que cada año anidan en lo alto.

TORRALBA DE ARAGÓN
Para cerrar la ruta, llegamos a Torralba de Aragón, donde la Iglesia de San Pedro, del siglo XVI, se alza sobre una colina con una torre mudéjar de cinco pisos. Sus decoraciones en ladrillo, con formas geométricas y vanos de medio punto, la convierten en una de las más impresionantes de la comarca. No es casualidad que fuese declarada Bien de Interés Cultural en 1982.

Esta ruta es un auténtico viaje en el tiempo, donde cada pueblo esconde un tesoro de ladrillo que refleja la mezcla de culturas que ha marcado la historia de Aragón. Más allá de sus paisajes áridos y su cielo infinito, Los Monegros guardan un legado artístico que merece la pena descubrir. ¿Te animas a recorrerlo?