Un deporte para aventureros: Vías Ferratas

Peña Ruaba

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Hace poco os hablábamos en el blog sobre la nueva temporada de deportes de aguas bravas. Hoy os proponemos la práctica de otro deporte, que se puede realizar en el Alto Aragón: las Vías Ferratas.

¿Qué es una Vía Ferrata? Una vía ferrata es un itinerario deportivo de montaña, que recorre una pared rocosa y que cuenta con material para poder practicarlo como pasamanos, puentes colgantes, clavos, grapas… Es un tipo de modalidad para aventureros, ya que su dificultad es mucho mayor que la del senderismo y se necesita tener un mínimo conocimientos de escalada, estar en formar y no sufrir de vértigo. Se pueden realizar cursos previos, ya que en la provincia existen numerosas escuelas y clubes que los imparten.

El ascenso se suele realizar con un cable de acero instalado en la vía ferrata. Además para practicarlo se necesita un equipo que consiste en casco, un arnés con un disipador de energía, mosquetones especiales para vías ferratas, ocho y cuerda por si hay que rappelar, guantes para proteger las manos y calzado adecuado. Por supuesto, siempre hay que llevar un móvil en la mochila para que, en caso de emergencia, podáis realizar una llamada para pedir ayuda.

Algunas Vías Ferratas

En la Hoya de Huesca, encontraréis algunas vías condicionadas como la del Canal del Palomo, cerca de Santa Eulalia la Mayor. Se accede desde la chopera junto a la carretera de Vadiello. Si escogéis esta vía recorreréis el canal (sin entrar en las pozas) para llegar hasta el circo d´ O Ciego. Otra de las vías es la de Riglos. Hay que tomar el PR desde Riglos pueblo hacia el Paredón de los Buitres. La vía comienza con anclajes y cables por la pared a la derecha de la Peña San Justo. El descenso se realiza con rápeles y destrepes hacia la Fuente de los Clérigos. Podéis conocer más a fondo estas vías y otras de la comarca en el portal turístico de la Hoya de Huesca.

Vía Ferrata Broto

En el Sobrarbe, podéis encontrar vías ferratas como la de Broto, un itinerario vertical equipado con material para asegurar un ascenso cómodo para los deportistas. Para acceder a ella hay que ir hasta la cascada de Sorrosal. Cuenta con un desnivel de unos 200 metros y el recorrido es de 650 metros. Está abierta todo el año, excepto en invierno debido a la caída de rocas por el hielo (gracias a Bruno, de Montañismo para todos, por la aclaración).

Via Ferrata Castellaso

En la Ribargoza existen varias. Una de ellas es la Vía Ferrata de Castellaso, en Sesué. Para encontrar el inicio hay que tomar de referencia unos postes de hierro, después de haber tomado un desvío desde la carretera A-139 que va hacia el camping La Borda de Arnaldet. Hay un panel explicativo, junto a él se puede aparcar el coche. Esta vía tiene una dificultad media y cuenta con una distancia de 280 metros, con 180 metros de desnivel acumulado. Para más información podéis visitar el portal turístico de la Ribargoza.

En el Somontano es conocida la Vía Ferrata del Santo Cristo de Olvena. El punto de partida está en el kilómetro 17 la carretera nacional N-123 a la altura del Puente de la Sierra. Tiene un desnivel de 250 metros y una distancia total de 3 kilómetros. Es considerada de nivel fácil. Os dejamos un vídeo para que veáis cómo atacarla.

Una vía ferrata muy sencilla es la que se puede encontrar en la Jacetania bajo el nombre de Vía Ferrata Canfranero. Se accede desde Canfranc Estación justo antes del túnel de la carretera de Canfranc. Es sencilla y corta. Comienza con unos primeros metros sin cable y luego se va inclinando. Es una buena pared para iniciarse en las vías ferratas. También en la Jacetania y de iniciación, está la Vía Ferrata de la Selva de Oza, que sube hasta la cima de la Peña Artica Plena (1.490 metros de altura).

Estas vías ferratas son sólo un ejemplo de las muchas que se pueden encontrar en la provincia. ¿Quién se atreve a hacerlas?

Fuente de imágenes: La Hoya de Huesca, Turismo de Sobrarbe y Turismo de la Ribagorza